Sistema inteligente de gestión: qué es y qué significa SigPyme
SigPyme es la abreviatura de Sistema Inteligente de Gestión para Pymes. El nombre no es un adorno: resume en cuatro palabras qué es el programa, qué lo distingue y para quién está pensado.
Un sistema inteligente de gestión es un programa de gestión empresarial —facturación, ventas, compras, almacén, clientes, contabilidad— que, además de registrar lo que pasa en la empresa, ayuda a entenderlo y a trabajar mejor: responde preguntas sobre los propios datos, prepara informes sin que nadie los construya, guía al usuario dentro del programa y automatiza el trabajo repetitivo. SigPyme —Sistema Inteligente de Gestión para Pymes— es exactamente eso, pensado para empresas pequeñas y medianas.
Qué significa SigPyme, letra a letra
| Parte del nombre | Significa | Qué quiere decir en la práctica |
|---|---|---|
| S | Sistema | No es un programa de facturas suelto: es un conjunto conectado donde cada dato se introduce una sola vez y sirve para todo lo demás. |
| I | Inteligente | Inteligencia artificial trabajando sobre los datos reales de la empresa, dentro del propio programa. |
| G | de Gestión | Facturación con VeriFactu, ventas, compras, almacén, CRM, contabilidad, marketing, control horario y cobros. |
| Pyme | para Pymes | Pensado para autónomos y empresas pequeñas y medianas: precio por empresa, sin implantación en las versiones estándar y con todas las funciones desde la más sencilla. |
Se escribe SigPyme, todo junto, con la S y la P en mayúscula.
Qué es un sistema de gestión
Un sistema de gestión, o ERP, es el programa donde se registra todo lo que ocurre en la empresa —lo que se vende, lo que se compra, lo que hay en el almacén, lo que se cobra y lo que se paga— de forma que cada dato se introduce una sola vez. El presupuesto se convierte en pedido, el pedido en albarán, el albarán en factura y la factura en asiento contable, sin volver a teclear nada.
Hasta aquí, cualquier buen programa de gestión. La diferencia está en lo que hace con esa información una vez que la tiene.
Qué convierte un sistema de gestión en inteligente
«Inteligente» se ha convertido en una etiqueta que se pone a casi cualquier cosa. En un sistema de gestión moderno tiene un significado concreto: que el programa trabaje con los datos, no solo que los guarde. En SigPyme eso se traduce en:
Preguntar a los datos en lugar de construir informes
¿Qué clientes han dejado de comprar este trimestre? ¿Qué artículos se quedan parados en el almacén? ¿Cómo vamos respecto al año pasado? En un programa tradicional, cada una de esas preguntas es un listado que alguien tiene que saber sacar. En un sistema inteligente se pregunta, y el programa responde sobre los datos reales de la empresa. Ver qué hace la inteligencia artificial.
Un asistente dentro del programa
Cuando alguien no sabe cómo seguir, la ayuda está en la pantalla en la que está trabajando, y especializada por temarios: facturación, almacén, contabilidad, pedidos. No hay que buscar un manual ni llamar por teléfono para cada duda. Lo contamos en aprender un ERP sin depender de la formación.
Menos trabajo repetitivo
La inteligencia artificial se encarga de tareas que antes eran horas de tecleo: la contabilización de facturas, la redacción de fichas de producto y textos para catálogos, o el diseño del correo de una campaña. La persona revisa; el programa hace el trabajo pesado.
La normativa, resuelta dentro
Un sistema de gestión moderno cumple por sí mismo lo que la ley exige, sin programas aparte. En SigPyme, VeriFactu va incluido en todas las versiones, junto con la facturación nacional, comunitaria y extracomunitaria, y los regímenes de IVA, IGIC e IPSI.
Conectado con todo lo demás
La gestión ya no vive aislada en un ordenador. Mediante microservicios y APIs, SigPyme se conecta con tiendas online, catálogos, extranets de clientes y aplicaciones para iPad y iPhone, y los datos van y vienen solos.
Rápido
La inteligencia no sirve de mucho si cada pantalla tarda en abrirse. SigPyme se ejecuta en el propio equipo y la nube solo se consulta para obtener o sincronizar datos: la velocidad de una aplicación de escritorio con la conectividad de una web.
Gestión tradicional frente a gestión inteligente
| Programa de gestión tradicional | Sistema inteligente de gestión | |
|---|---|---|
| Informes | Hay que saber qué listado sacar y cómo filtrarlo. | Se pregunta en lenguaje normal y responde sobre los datos reales. |
| Ayuda | Un manual aparte o una llamada al soporte. | Un asistente en cada pantalla, especializado por temas. |
| Trabajo repetitivo | Se teclea a mano. | Lo prepara la IA y la persona lo revisa. |
| Normativa | Módulos o programas externos. | Incluida: VeriFactu, operaciones internacionales, IVA, IGIC e IPSI. |
| Conexión | Exportar e importar ficheros. | Microservicios y APIs con tiendas, extranets y apps. |
Lo que la inteligencia no hace
Conviene decirlo con la misma claridad: un sistema inteligente no decide por la empresa. Qué series de facturación usar, qué tarifas aplicar o cuándo contabilizar el mes son decisiones de negocio. Y lo que responde una inteligencia artificial ahorra mucho tiempo, pero se repasa. Esa es la regla, también para nosotros.
Por qué «para Pymes»
La última palabra del nombre es la que explica cómo se vende. Un sistema de gestión inteligente no debería estar reservado a empresas con departamento de informática:
- Todas las versiones traen las mismas funciones, IA incluida. Lo que cambia entre ellas es dónde viven los datos y cuánta gente trabaja a la vez.
- Cuota por empresa, sin coste por usuario, desde 49,99 € al mes. Ver precios.
- Sin implantación en las versiones estándar: te das de alta, se instala solo y empiezas a trabajar. Solo el programa modificable la lleva.
- 50 % de bonificación para empresas de nueva creación y para quien factura menos de 50.000 €. Ver el Bono SigPyme.
- Nativo en Mac, Windows y Linux, y la versión local se puede llevar en un portátil a cualquier parte.