Software de facturación VeriFactu | SigPyme
Todo lo que hay que saber de un software de facturación VeriFactu en un sitio: qué obliga la norma, el curso en vídeo, los tipos de factura y qué cambia según dónde esté el cliente.
Lo que vamos aprendiendo implantando SigPyme en empresas reales: normativa, gestión, tecnología y decisiones que se toman antes de tocar un teclado.
Todo lo que hay que saber de un software de facturación VeriFactu en un sitio: qué obliga la norma, el curso en vídeo, los tipos de factura y qué cambia según dónde esté el cliente.
Canarias no factura con IVA, y Ceuta y Melilla tampoco. Si el programa de gestión solo conoce tres tipos de IVA, alguien acaba teniendo que inventarse los porcentajes a mano.
Un ERP no se compra por su aspecto, pero se usa ocho horas al día. Cuando cada tarea cuesta tres clics de más y hay que buscar las opciones dentro de menús, el problema deja de ser estético.
VeriFactu no es solo poner un QR en la factura. Es saber qué hacer cuando hay que corregir, cuando procede anular y cuando la Agencia Tributaria devuelve un error.
Haber empezado a facturar con un programa no te obliga a quedarte con ese proveedor para siempre. VeriFactu fija las reglas del sistema; el software lo sigues eligiendo tú.
Antes de emitir una factura hay una pregunta que lo decide todo: dónde está establecido el cliente. De ahí salen su identificación fiscal y el IVA que corresponde.
La pregunta que hace todo el mundo antes de comprar un ERP es si funciona en su ordenador. Con SigPyme la respuesta no depende del sistema operativo que tengas.
Nadie compra dos sistemas a propósito: se llega ahí. Primero el TPV para cobrar, después el programa para facturar, y alguien cuadrando los dos el día 30.
El martes de la formación estaba de baja la persona de administración, y en marzo entra alguien nuevo. Ese es el problema que ningún manual resuelve.
Una empresa pequeña tiene los mismos problemas que una grande, con menos gente para resolverlos. Bonificamos la mitad del precio para que el tamaño no decida quién trabaja con buenas herramientas.
Un descuadre de stock no es un error informático: es una entrada, una salida o una rotura que nadie registró. Dónde se pierden y cómo se cierran esos huecos.
La factura ya está en el programa: el cliente, la fecha, la base, el IVA y el total. Teclearla otra vez en contabilidad es trabajo que no aporta nada.
El registro encadenado, el QR y el envío a Hacienda explicados sin jerga, y qué mirar si tu programa actual solo existe para Windows.
Coste de licencias, memoria, impresión, PDF y soporte: lo que cuesta de verdad mantener un programa de gestión de Windows dentro de un Mac.
La diferencia entre un programa de gestión cerrado y una plataforma, contada con ejemplos de almacén, tienda y comerciales.
Mantener dos catálogos a mano es lo que mata una tienda online. Así se conecta con el almacén para que se alimente sola.
Si administración se pasa el día reenviando facturas y albaranes, hay un patrón que una extranet resuelve. Si no, probablemente no.
Ni robots ni magia: redacción, clasificación, resúmenes y consultas sobre los datos que ya tienes. Y por qué el orden de los datos manda.
Si algo de lo que leéis aquí se parece a lo que os pasa en la empresa, contádnoslo.
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